Leslie Alvarenga es una mujer afrodescendiente abiertamente bisexual, psicóloga de profesión y activista por vocación.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Orgullo LGBTIQ+, conversamos con Leslie Alvarenga, psicóloga, mujer afrodescendiente y activista abiertamente bisexual, facilitadora de talleres sobre diversidad sexual y afrodescendencia organizados por la Fundación Afrodescendientes Organizados Salvadoreños (Afroos). Durante nuestra charla, abordamos temas como el descubrimiento de su orientación sexual, los estigmas y la discriminación que ha enfrentado a lo largo de su vida.
¿Qué es la bisexualidad?
La bisexualidad es una orientación sexual caracterizada por la atracción romántica o sexual hacia individuos de más de un género, no necesariamente de la misma manera ni con la misma intensidad, pero desafiando la noción binaria de la sexualidad. En El Salvador, una sociedad fuertemente marcada por valores conservadores y religiosos, la bisexualidad a menudo es estigmatizada e incluso satanizada. Sin embargo, Leslie, psicóloga y activista, interpreta esta orientación desde la aceptación basada en la misma naturalidad humana.
“Como mujer y como psicóloga veo la bisexualidad como algo natural, que está dentro del ser humano, pero hay un prejuicio y pensamiento religioso que nos lleva a pensar que no es natural… Pero es natural desde que la sexualidad es muy amplia»
Descubrimiento, exploración y transición
«Tener un hombre gay en la familia no es lo mismo que tener una mujer lesbiana o una mujer bisexual, porque el machismo no lo ve igual»
Leslie proviene de una familia que en su momento fue conservadora y católica. Su educación se llevó a cabo en un colegio católico, exclusivo para niñas, donde los valores religiosos y conservadores prevalecían. “Yo recuerdo que tuve amigas de las cuales yo me había enamorado, una con quien tuve una relación… Yo pensaba que era cosas que hacía uno chiquita, pero nada serio, no creía ser bisexual o lesbiana solo por eso”
Durante su infancia, Leslie creció en un ambiente sumamente conservador, lo que la mantuvo ajena a la diversidad sexual. La atracción que sentía hacia otras mujeres le generaba confusión respecto a su sexualidad. Sin embargo, en la transición entre la adolescencia y la adultez, Leslie conoció a personas que se identificaban como bisexuales, escuchando por primera vez ese término. Aunque se sintió identificada con esa identidad, le resultó difícil aceptarla plenamente en su propia vida.
El proceso de descubrimiento, introspección y aceptación para Leslie fue antes de sus 30 años, en el encierro por cuarentena durante la pandemia del COVID-19 en el año 2020 «Fue hasta la pandemia que yo empecé a aprender que el placer es un derecho y empecé a pensar que si soy una mujer bisexual» Aunque para Leslie una etiqueta como bisexual no la limita a seguir explorando a plenitud su sexualidad, y considera que en algún momento puede ser una persona pansexual. «No permitir que la etiqueta de bisexual limite a no experimentar una experiencia que en realidad es para una»
La pandemia y la cuarentena representaron un punto de inflexión en la vida de Leslie, marcando el inicio de una nueva etapa. Hasta entonces, su educación en ambientes religiosos la había llevado a participar activamente en diversos espacios organizados por la iglesia católica. Sin embargo, al finalizar el distanciamiento social y aceptar plenamente su identidad como persona bisexual, Leslie decidió retirarse del servicio de la fe cristiana. El temor al rechazo y a los estigmas sociales asociados al catolicismo la llevaron a tomar esta decisión. Así, emprendió un nuevo viaje de autoconocimiento, aceptación personal y tolerancia hacia la sociedad.
«Siempre fui juzgada y muy mal vista cuando tocaba temas sobre el matrimonio y familia entre personas de la comunidad y no iba a poder ser yo si seguía en la iglesia, además siento que de tu orientación sexual no le debes explicaciones a nadie» Respecto a su familia Leslie expresa que existieron los estigmas como toda familia conservadora, pero sus padres a la fecha se han abierto para aprender del tema.
Discriminación social y racial
«para las personas Ver a alguien negro y que vive de una forma diferente les hace cortocircuento en la mente y se tiene dos tipos de discriminación»
Leslie ha enfrentado no solo los estigmas y rechazos de la sociedad hacia la comunidad LGBTIQ+, sino también la discriminación por ser una persona bisexual y afrodescendiente. «Hay gente que ha dicho que uno no es bisexual, sino que está confundido, o personas con el discurso de que si uno tiene una pareja hombre, entonces es hetero o hetero curioso». Además, el bullying y los comentarios hirientes o clasistas han sido una recurrentes desde su infancia, intensificándose en su etapa adulta. «Como mujer afrodescendiente, en la calle muchos hombres piensan que, por ser negra, siempre tengo ganas. Respetan más a las mujeres blancas, mientras que a mí me hacen comentarios agresivos sexuales con un componente racial», menciona Leslie explicando la intersección de múltiples formas de discriminación en su vida.
Activismo
Para Leslie, incluso el micro racismo surge de la desinformación de la población. Sin embargo, es consciente de que se trata de un problema generacional y reconoce que hay personas dispuestas a aprender, conocer y, sobre todo, deconstruirse socialmente para dejar atrás los estigmas. Esto la motivó a participar activamente en Afroos como ponente en sus diversos talleres, buscando promover la educación y el cambio social.






Leslie actualmente es psicóloga en Afroos y además de impartir talleres, se encarga de la formulación de nuevos proyectos de impacto no solo para visibilizar a la comunidad afrodescendiente en El Salvador, sino también para educar a una población históricamente desinformada y que ha perdido las raíces de sus orígenes. «Hay que cambiar la perspectiva de como se ve una persona afrodescendiente y como se percibe ante la gente, que vean que a pesar de ser pocos se logran grandes cosas».
La vida de Leslie como mujer afrodescendiente y persona bisexual ejemplifica la lucha constante contra los estigmas, la discriminación racial, y el rechazo de una sociedad conservadora, machista, patriarcal y religiosa. Además su vida es un ejemplo de resiliencia, tomando un entorno opresivo y transformándolo en una oportunidad para el crecimiento personal y desmantelar la desinformación y promover una comprensión más inclusiva de la diversidad sexual y racial en El Salvador.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
















Deja un comentario