Nicaragüenses en Estados Unidos buscan renovar el TPS ante riesgos de deportación y políticas antiinmigrantes
El Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos nicaragüenses sigue siendo un tema crucial mientras se acerca el cambio de gobierno en Estados Unidos. Líderes comunitarios, activistas y organizaciones pro derechos de migrantes han intensificado los llamados para que la administración de Joe Biden renueve y extienda este beneficio antes de que Donald Trump, conocido por su política antiinmigrante, asuma nuevamente la presidencia en enero de 2025.
Este programa, que protege a personas provenientes de países afectados por crisis humanitarias, ha permitido a más de 4,000 nicaragüenses residir y trabajar legalmente en Estados Unidos desde 1998, tras el impacto del huracán Mitch. Sin embargo, el panorama actual genera preocupación. Trump intentó terminar este beneficio durante su mandato previo, y aunque sus intentos fueron bloqueados por los tribunales, persiste el temor de que se reanuden estas acciones en su próximo mandato.
Ronmel López, coordinador del grupo Nicaragua Nueva Generación (NNG), destacó la gravedad de las condiciones que enfrentan los nicaragüenses tanto dentro como fuera del país. “La movilización de medio millón de personas a nivel internacional es un enorme reto en cualquier circunstancia. El viaje por tierra es extremadamente peligroso y podría desestabilizar aún más la seguridad regional”, señaló López.

Además, subrayó los riesgos a los que están expuestos los migrantes en sus trayectos: “Muchos enfrentan desapariciones, trata de personas, secuestros y muertes, situaciones que no discriminan y afectan incluso a familias completas.” Por otro lado, las precarias condiciones económicas en Nicaragua dificultan la posibilidad de una reinserción laboral efectiva para quienes serían deportados, agudizando su vulnerabilidad
Presión para una acción urgente del gobierno de Biden
En medio de esta incertidumbre, activistas y líderes comunitarios están apelando a la administración Biden para que tome medidas concretas antes del traspaso de poder. Además de renovar el TPS, los esfuerzos buscan ampliar su alcance a más ciudadanos nicaragüenses, como un gesto solidario ante la inestabilidad política y económica en su país de origen.
Mientras tanto, organizaciones están alentando a los beneficiarios actuales a renovar su estatus en los plazos establecidos, al tiempo que llaman a la comunidad internacional a visibilizar los riesgos y la necesidad de protección.

La comunidad nicaragüense en Estados Unidos espera que las acciones gubernamentales en este periodo de transición les permitan continuar aportando al desarrollo económico y social del país, al mismo tiempo que se salvaguarda su estabilidad y seguridad frente a un futuro incierto.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
















Deja un comentario