Waldemar Romero, Gestor cultural y poeta
El registro a temporal del momento histórico siempre se ha hecho post acontecimientos durante la convulsión histórica, y la misma historia ha demostrado que son pocos los ciudadanos artistas que bajo el valor, temple y coraje muy bien fundamentado denuncian los atropellos o las políticas que vulneran a cualquier persona y sobre todo a los creadores del arte que no pertenecen a ningún círculo elitista, la cual desde su zona de confort los protege de la realidad social violenta de parte de las autoridades del oficialismo.
¿Qué pasa con los distintos colectivos de artistas que se mueven en los pequeños extractos urbanos del centro histórico?, los artistas que convergen en espacios culturales y que pertenecen a cooperantes internacionales o embajadas, aquellos museos y peñas culturales que no hablan ni se pronuncian a pesar de que hay muchas personas que frecuentaban estos lugares que se les podría etiquetar de artistas o de un ciudadano con una apreciación por el arte en alguna de sus disciplinas y que están presos como producto del régimen de excepción, pero se habla de manera muy superficial y nunca se analiza bajo la mirada crítica de cómo se hacen otros temas que están más que tratados, y podría ser el interés de estos lugares de no ser tomados en cuenta para eventos o desarrollo de proyectos de parte de instituciones del estado, y es el interés de no perder o no verse bloqueados como un acto de venganza de parte del oficialismo… Así no complican su agenda cultural o sus intereses.
Centro Histórico y su silencio
Es común ver cercos militares en distintos lugares del casco urbano, ya que es la estrategia del gobierno de vender la imagen del militar como un servidor social y humanitario, pero lo que parece más increíble que muchos artistas urbanos lo consideran como algo bueno, pero ellos mismos han sufrido los maltratos y los atropellos de estos en las colonias pobres donde habitan, en los espacios culturales que se han creado en edificios abandonados, pero que no inciden para nada en la realidad social del centro, así como también galerías y eventos esporádicos que se arman en la calle, pero hablan de otros temas en sus agendas. y nunca se habla del régimen de excepción; el cual ha hecho que muchos artistas por tener un estilo muy urbano o tatuajes sean insultados y amenazados por parte de policías o militares, siendo algo que antes en el centro histórico lo hacían los pandilleros.
Hace unos días leí en un post de redes sociales un comentario muy interesante. “criticar al gobierno es algo delicado” y muy extraño que mucha gente se siente atemorizada por el gobierno, cuando constitucionalmente debe protegerte, y como ciudadano, me hace pensar que el hecho que los artistas no se pronuncien, podría ser temor o interés… De pronto me gustaría pensar que es temor.
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