Historia del Carnaval de San Miguel

65 años de cultura y tradición en El Carnaval de San Miguel.

El Carnaval de San Miguel, la celebración más emblemática de la región oriental de El Salvador, cumple 15 años desde su declaratoria como Bien Cultural de la Nación. Este reconocimiento fue otorgado el 5 de noviembre de 2008 mediante el decreto n.º 746 de la Asamblea Legislativa y publicado en el Diario Oficial el 25 de noviembre del mismo año.

Originalmente, las festividades de San Miguel se celebraban cada 8 de mayo en conmemoración de la fundación de la ciudad, con un enfoque predominante en el comercio regional. Sin embargo, en 1939, el Concejo Municipal trasladó la fecha al 21 de noviembre para honrar a la Virgen Reina de la Paz, patrona de los migueleños.

En esa época, las fiestas se caracterizaban por celebraciones en los barrios y eventos exclusivos en casinos locales, mientras gran parte de la población disfrutaba de la música desde las calles. Las primeras orquestas como la Polío, dirigida por figuras como Paquito Palaviccini y Lito Barrientos, comenzaron a darle un carácter musical distintivo.

En 1959, bajo la dirección del gobernador departamental Miguel Félix Charlaix, se dio un cambio crucial: las orquestas se trasladaron a las calles, permitiendo la participación de toda la población. Dos años después, el evento adquirió carácter internacional con la visita de dignatarios extranjeros y reinas de belleza centroamericanas. En 1960, Francisco Palaviccini compuso la famosa canción del carnaval, en ritmo de xuc, que se convirtió en un símbolo de identidad cultural.

Actualmente, las festividades comienzan con el tradicional Desfile de Correos, seguido de los «carnavalitos» en barrios y colonias de San Miguel, y eventos como la elección de la reina del carnaval. Durante la gran noche, la ciudad se llena de música, baile y alegría, acompañada por desfiles de carrozas y espectáculos de artistas nacionales e internacionales.

El Carnaval de San Miguel se ha consolidado como un evento que trasciende fronteras, atrayendo a visitantes de todo el país y de Centroamérica, destacando por su espíritu inclusivo, hospitalidad y legado cultural. A 15 años de su declaratoria como Bien Cultural, continúa siendo un símbolo de identidad y orgullo salvadoreño.


Descubre más desde

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo