La verdadera independencia de El Salvador

«Están próximos a cumplirse 200 años de la verdadera fecha de nuestra independencia el próximo 1 de Julio»

Mucho se ha hablado últimamente sobre la palabra independencia, libertad e historia; voces
altisonantes gritan haber hecho historia ignorando la suya misma, siendo esclavos de la
pseudo libertad del saber o reconocer su propio acervo cultural y el porque o para que del
mismo.

Es poco reconocido fuera de las filas académicas u autodidactas el termino de «historia de
bronce» y mas aún cuando de nuestra propia independencia se trata; como bien sabemos.
Nos enseñaron que nuestra fecha de emancipación era como tal el 15 de septiembre de
1821, que diferente hubiese sido que nuestros maestros de estudios sociales ahondaran en la
historia, nombres, pugnas e incluso ufanas victorias o dolientes derrotas contra ejércitos
extranjeros y hermanos que nuestros antepasados por los cuales hoy podemos gozar de
cierta herencia histórica y cultural lograron alzando en alto el nombre de un estado pequeño
en territorio pero gigante en cuanto a los hijos que pario se refiere.

Conocemos a la historia de bronce como las tergiversaciones intencionales de la historia
que el poder ejerce con fines propagandísticos en su mayoría difundido por medio del
sistema educativo; exagerando, inventando, omitiendo o jugando con el imaginario para
perpetuar sentimientos nacionalistas más allá de la verdadera intención del estudio de la
historia: reconstruir hechos pasado para comprender, corregir o manejar hechos en el
presente.

Como decíamos, en la escuela me enseñaron que El Salvador fue “libre” de España el 15 de
septiembre de 1821, me dejaron de tarea leer de la página tal a la página tal del libro oficial
del MINED sobre un hombre llamado Manuel José Arce, un cura de apellido Cañas que por
cierto sus restos descansaban en la iglesia del Pilar donde íbamos con mis amigos por las
tardes a jugar futbol o patinar y que habían 3 padres que eran hermanos y eran los padres de
la patria, pero ¿Por qué tenia que ser tan aburrido?.

Lastimosamente mucha de la historia que actualmente conocemos o manejaremos a través
de la enseñanza gubernamental esta plagada de errores históricos de manera consciente,
pensaba yo leyendo a Larde –Larin a mis 15 años, contrastándolo con artículos de Cañas
Dinarte, descubriendo emocionado a los 3 tomos de Recuerdos Salvadoreños de Antonio
Cevallos y buscando en la biblioteca nacional o en su página web títulos de los 1800s y
1900s, y fascinado al ver los periódicos aun conservados de más de 100 años.
Pero esto es otra historia, a lo que nos compete y como tal están próximos a cumplirse 200
años de la verdadera fecha de nuestra independencia el próximo 1 de Julio.

Me gustaría extenderme más de lo permitido pero por fines de estética hay que ser un tanto
lacónico al momento de hablar de pasiones, como bien sabemos y vive en nuestro
imaginario popular, si bien el acta de independencia del 15 de septiembre del 1821 ratifica
como tal la expresa salida del Reino de Guatemala(el cual por supuesto contenía las
después reconocidas provincias de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y por
supuesto Guatemala) es decir, de momento no existía como tal un estado o nación
salvadoreña, sino más bien, un conjunto de distritos, provincias y después consagrados

algunos pueblos en partidos, sino uno solo consolidados por la administración española
como Reino de Guatemala.

Dado al fin el proyecto independentista que llevaba 10 años por parte de facciones entre
ellos familias de terratenientes con mucha influencia dentro de la curia sobrevino otra
batalla por ganar: y esta vez si habría que alzar las armas como tal a diferencia de la
emancipación de 1821 la cual como mencionábamos antes en cuanto a la historia de
bronce, no hubo participación militar pero por supuesto esto no quiere decir que sea como
tal invalida o carente de valor el acta redactada por el excelentísimo señor Valle sino mas
bien como menciona el ilustre Dr Sarbelio Navarrete no podemos desmeritar esta fecha
sino mas bien tomarla como un punto de partida para nuestra verdadera independencia.

Como redacta en su obra EN LOS JARDINES DE ACADEMO el Dr. Navarrete (1977)
´´Desde el momento en que el 15 de septiembre de 1821 se declaró provisionalmente
nuestra independencia, y que ella fue ratificada y consolidada definitivamente el 1 de julio
de 1823, no podemos de ninguna manera desechar la independencia del 15 de septiembre,
sino, mas bien, considerar ese día como el punto de arranque y como la verdadera fecha de
inicial de nuestra emancipación política de España´´ (p. 170)
Si bien no podemos catalogar el proceso independentista de 1821 como pacifico del todo
existieron revueltas, motines y una que otra acción fuera del orden, dentro de las cuales
existieron facciones españolistas que pasaron a ser imperialistas siempre en pro de
depender de una Capitanía o rey como tal, así fue el caso del Señor Gabino Gainza si bien
consultando a asamblea sobre la anexión al imperio mexicano de Iturbide, pero
reconociendo su simpatía por las ideas imperialistas.

Dispuesta y ratificada el acta del 15 de Septiembre de 1821 el General Gainza en su ufano
sentir envía una carta en notificación del acto al entonces autoproclamado emperador
mexicano Agustín de Iturbide, dando este respuesta el 19 de octubre del mismo año la
invitación a formar parte del recién erigido imperio mexicano dando así inicio a la consulta
de los pueblos que conformaban la entonces capitanía de Guatemala fueron en total 104
pueblos o comunidades que dieron el sí, entre estas la ciudad de Guatemala y
Quetzaltenango, Santa Ana en El Salvador, Managua en Nicaragua, San Miguel en El
Salvador, Cartago en Costa rica, Tegucigalpa en Honduras entre otras; la principal
provincia en rechazar la anexión a México fue San Salvador y apoyada por San Vicente de
igual forma otros pueblos se opusieron en lo extenso de Centroamérica como lo es el caso
de León en Nicaragua, Cartago y Alajuela en Costa Rica, etc.

Fue entonces hecho efectivo en la ciudad principal Guatemala el 5 de enero de 1822 se dio
formalidad a la anexión de Centroamérica al imperio mexicano.
Las ideas republicanas en San Salvador seguían firmes aun siendo así que sus pueblos
vecinos de San Salvador y San Miguel apoyaban la idea imperialista; siendo así que en
febrero del mismo año Iturbide les invito formalmente, pero siendo rechazada nuevamente.
Fue así que los vientos de guerra motivaron a San Salvador a darse por apresurado a formar

un ejercito para protegerse de una futura invasión mexicana. No tardo Guatemala en enviar
tropas a proteger los pueblos de Santa Ana, Sonsonate y San Miguel fieles a la anexión.
Dándose el General Manuel José Arce al encuentro de los mismo se dio la primera batalla
de este episodio sangriento en la historia de Centroamérica conocido como la batalla del
llano del Espino el 11 de marzo de 1822 teniendo Arce la victoria.
Dando Gainza parte al emperador Iturbide procedió este a enviar refuerzos y por cabeza al
Brigadier Vicente Filísola experimentado militar de origen español a apaciguar las
rebeliones en el actual estado de El Salvador.

Antes de la llegada de Filísola a El Salvador el coronel Manuel Arzú por parte de
Guatemala, invadió de manera necia y desautorizada a la ciudad de San Salvador siendo así
que el 19 de marzo iniciaría la nueva impronta contra las ideas republicanas de San
Salvador, tomando Arzú ventaja del desprotegido y abrupto del terreno procedió a invadir
rodeando el volcán Quezaltepec o volcán de San Salvador dando frutos positivos para su
expedición.

San Vicente también tuvo un papel clave dentro de este conflicto, fue así que el a principios
de abril los vicentinos se agruparon y salieron al encuentro del ejercito migueleño el cual se
disponía a cruzar el rio Lempa, atrincherándose así los vicentinos a media legua de la
entonces y hoy conocida como cuesta de Monteros, y dejando sus posiciones para salir al
encuentro de los imperialistas migueleños enfrentándose así a tres leguas de San Vicente en
la entonces conocida como Hacienda Los Ramírez cercana a Tecoluca.

Era el armamento como tal de los vicentinos unos cuantos fusiles, punzones y caballerías
improvisadas, contaban con un pequeño refuerzo de San Salvador, según algunas versiones
de 50 hombres con fusiles, tenían un pequeño cañón que bautizaron Perrita por el sonido al
expulsar los proyectiles y fabricaron de manera artesanal dos fusiles más de madera,
disponiéndose así a enfrentar a las tropas migueleñas y triunfando en su misión al retirarse
el 8 de abril de 1822 las tropas migueleñas siempre por el rio Lempa.

Posteriormente los vicentinos tomarían parte con tropas de San Salvador el 3 de junio para
la expulsión de las tropas de Arzú el cual se replegó nuevamente a la ciudad de Guatemala.
Fue el 21 de julio de 1822 cuando el ya entonces coronado emperador de México da orden
a Filísola de invadir El Salvador por la paz, pero como bien sabemos, los salvadoreños no
buscaban una medida pacifica para una decisión republicana que estaban dispuestos a
defender.

Llego así el mes de octubre y Filísola ya se encontraba cercano a San Salvador y el
congreso salvadoreño declaro intenciones de anexarse a México de manera condicional,
siendo estas rechazadas y sin mas que agregar, San Salvador opto por la vía de resistir
militarmente al asedio de Filísola, el cual pese a sus esfuerzos de una anexión pacifica no
hubo más opción que medir fuerzas ante las tropas salvadoreñas impetuosas y aun
motivadas.

Inicio el asedio a finales de Diciembre, una de las estrategias de El Salvador fue solicitar o
proclamarse una estado más de los Estados Unidos de América, solicitud que no tuvo éxito
ni fue aceptada por parte del entonces país norteamericano, sin tener más opción que la
militar teniendo combates esporádicos, siendo así el combate del 7 de Febrero de 1823 uno
de los mas fuertes donde comandaba el vicentino Antonio José Cañas a las tropas
republicanas en el área del actual Ciudad Delgado, Ayutuxtepeque y Mejicanos dando
como resultado la victoria de las tropas mexicanas y dos días después invadiendo la ciudad
de San Salvador formado oficialmente parte del imperio Mexicano.
Daria el 19 de marzo de 1823 en la capital del imperio mexicano el entonces emperador
sufriría un duro golpe de estado obligándole a dejar el trono y constituyéndose México
como una república,
Al enterarse el pueblo de San Salvador la noticia de la caída de Iturbide los barrios vecinos
se amotinaron y exigieron la salida de cualquier rastro del ejercito invasor, por otro lado,
Filísola al reconocer el hecho del fin del impero convoca el 29 de Marzo de 1823 a los
pueblos de las cinco provincias que conformaban Centroamérica y solicito elecciones para
formalizar el primer congreso nacional constituyente en la todavía prematura republica
centroamericana tomando en cuenta el acta del 15 de Septiembre de 1821.


´´1. Que, con arreglo a la Acta del 15 de septiembre de 1821, se reúnan a la mayor
brevedad en esta capital todos los diputados de las provincias, que hasta el día 5 de enero
de 1822, se mantuvieron unidas y adictas, o reconocieron al Gobierno que se instaló el
expresado día quince´´
Decreto 1 de la convocatoria del General Vicente Filosola para formación del primero
congreso nacional constituyente, 29 de marzo de 1823, Ciudad de Guatemala.
(Recuerdos Salvadoreños Tomo II, 1919)
Siendo así se instalo el 24 de junio de 1823 el congreso nacional constituyente con 41
representantes de distintas provincias de Centro América, con celebración para fecha de
emancipación el 1 de julio de 1823 de cualquier fuerza, monarquía o empresa extranjera
configurándose por decisión del mismo congreso ´´Provincias Unidas del Centro de
América´´, estableciendo como tal la configuración de su aparato burocrático en la división
de poderes proclamando su forma de gobierno como ´´republica representativa liberal´´ en
diciembre de 1823 y decretando leyes sobre la inmigración y protección de colonos el 22 de
enero de 1824 para abrirse las puertas al mundo.

Por consiguiente, el 12 de junio de 1824 se decreta por parte del congreso estatal
salvadoreño la creación de la primera constitución política de El Salvador delimitando su
extensión entre la alcaldía mayor de Sonsonate y la intendencia de San Salvador.
Como menciona Sarbelio Navarrete el 15 de septiembre de 1821 marca como tal la
culminación del proceso independentista interno en el Reino de Guatemala contra el
Imperio Español, dándose por culminado los 10 años de intentos y revueltas en 1821;
siguiente a ellos la verdadera fecha o mejor dicho la culminación del proyecto

emancipatorio de las facciones liberales republicanas en Centroamérica se celebra el 1 de
julio de 1823; dando así paso a la creación de los actuales estados de Guatemala, El
Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Por su parte Chiapas opto de manera
voluntaria anexionarse a la república mexicana.

Si bien en 1821 el reino como título de los peninsulares, inicio una nueva etapa a la
consolidación de estados autónomos e independientes, aunque obviamente tuvieron que
atravesar distintos procesos, pugnas y conflictos en el proyecto mas grande que fue la
república federal de Centroamérica.
Una de las lecciones más importante que podría aportarnos este fragmento de la historia es
que formamos parte de una nación mas grande que la delimitada por nuestras líneas
imaginarias políticas, formamos parte de una gran nación que ha luchado unida, que ha
mantenido ideas a favor o en contra pero que más temprano que tarde sigue con sus
esfuerzos para mantenerse unida, pero por supuesto, de el sueño de Morazán hablaremos
luego.


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